Mitos griegos, historias y más...

Mitos griegos, historias y más...

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Es lo que te conviene

 

APRENDER



Lo mejor para la tristeza contestó Merlín, empezando a soplar y resoplar" es aprender algo. Es lo único que no falla nunca. Puedes envejecer y sentir toda tu anatomía temblorosa, puedes permanecer durante horas toda la noche escuchando el desorden de tus venas, puedes echar de menos a tu único amor, puedes ver el mundo a tu alrededor devastado por locos perversos o saber que tu honor es pisoteado por las cloacas de inteligencias inferiores. En vez de eso puedes aprender, por qué se mueve el mundo y lo que hace que se mueva.  Es lo único que la inteligencia no puede agotar ni alienar, que nunca la tortura, que nunca le inspirará miedo, ni desconfianza y que nunca soñará con lamentar...de lo que nunca se arrepentirá.



Aprender es lo que te conviene. Mira la cantidad de cosas que puedes aprender: la ciencia pura, astronomía, historia natural, literatura, biología, medicina, geografía e historia, economía; puedes empezar a hacer una rueda de carreta con la madera indicada, o puedes...Y después de todo eso, puedes empezar de nuevo con las matemáticas hasta que sea tiempo de aprender a arar la tierra.




Aprender nos libra del aburrimiento de poner nuestra mente en personas o situaciones que no merecen nuestro tiempo. Aprender es admirarse de lo que la Naturaleza es y nos ofrece, de lo que como especie hemos logrado y seguimos logrando. Aprender nos reconcilia con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea. Pero también nos hace sentirnos humildes al comprender que nos falta camino y que la base de todo conocimiento está en la simplicidad, en saber cómo arar la tierra.

viernes, 18 de septiembre de 2020

Un dibujo, un mito, una historia…

 

El mito de Faetón



  _Si eres mi padre tienes que prestarme el carro del Sol_ le dijo Faetón al dios Helios (el Sol) después de que su madre Climena le contó de quién era hijo._ No. _le contestó su padre_ Porque te falta experiencia para controlar los caballos que son muy briosos_ 

_Yo puedo hacerlo porque ya tengo suficiente edad_ le contestó Faetón. Pero no era cierto porque era un adolescente con ganas de manejar antes de tiempo.

_No te lo presto porque podrías hacerte daño_ dedujo el padre.

_Nada de eso. Yo soy un as del volante.

Y uno que sí y el otro que no. Hasta que el hijo agarró al padre por cansancio.

-Está bien llévate las llaves...uy no perdón me equivoqué de época.

Helios dijo:_ Está bien, llévate el carro del Sol pero ten cuidado: no corras demasiado y surca solamente por la bóveda celeste.



Al principio todo iba bien pero el chico se fue entusiasmando y comenzó a coger velocidad y a irse por otros rumbos.

Dejó el cielo y comenzó a rozar la tierra de tal forma que provocó un gran incendio. Entonces, los caballos comenzaron a subir tanto que molestaron a esos bichos del Zodíaco quienes se enojaron mucho... El revuelo fue tan grande que Zeus, el dios de dioses, le lanzó su potente y certero rayo. Caballos y conductor cayeron de inmediato fulminados desde una gran altura como una bola de fuego en el río Erídano...



El anterior dibujo pertenece a  Miguel Ángel. Interpreta el mito de Faetón, colocando en la parte superior de la composición a Zeus lanzando el rayo, los caballos cayendo junto a Faetón en el centro, mientras en la parte baja de la escena contemplamos al río Erídano tumbado junto a una vasija de la cual brota agua y a las hermanas de Faetón, las Helíadas, que acudieron a llorar a su tumba y fueron convertidas en álamos en la orilla del río.





Aparte de admirar el dibujo de Miguel Ángel podríamos concluir con la siguiente frase: _ ¡Que el adolescente no nos gane por cansancio! Los mitos, como nos lo demuestra el relato anterior, no solo ayudaban a dar explicación a temas que en la antigüedad no habían sido aún iluminados por la ciencia, también eran utilizados como ejemplo para la enseñanza en aquellos lejanos tiempos. Función que como vemos sirve igual en nuestro siglo XXI.


Mapa de Grecia Clásica



Los mitos helénicos, han sido y serán inspiración de muchos educadores, sabios y grandes artistas de todas las épocas posteriores, manteniendo su vigencia, su belleza y una fantasía que esconderá siempre una realidad. Narraciones consideradas por muchos como las más hermosas que ha inventado el ser humano.


miércoles, 6 de mayo de 2020

El hombre, ¿es el lobo del hombre?


El hombre, ¿es realmente el lobo del hombre?




El invierno canadiense era implacable . Hacia ya nueve días que la jauría recorría de un lugar a otro los interminables bosques y estepas sin poder descubrir sobre la nieve ni la más insignificante huella de una posible presa.
Hocicón, el perro que ocupaba el cuarto lugar jerárquico en la manada, acababa de tomar la cabeza de la marcha, seguido por los demás en fila india y cuidando de colocar sus patas exactamente en la huella del guía. De pronto, Hocicón se precipitó entre unos arbustos y surgió casi de inmediato con una liebre entre las fauces.




De pronto, Lumpi. el segundo jefe de la jauría, se precipitó hacia él dispuesto a arrebatarle la presa. Ambos se gruñeron ferozmente mostrándose los dientes con los pelos erizados. Todo parecía indicar que iba dar comienzo una lucha a muerte.
En ese mismo instante, Primus, el jefe de la jauría , se colocó entre ellos como si quisiera separlos. Lo hizo sin rabia ni amenazas. Se puso a girar en torno de Lumpi como si quisiera invitarlo a jugar. Al cabo de unos segundos ambos lobos se revolcaban sobre la nieve jugando alegremente. Mientras tanto, Hocicón pudo devorar tranquilamente y en pocos segundos la liebre que acababa de cazar.



Cuando Primus era todavía cachorrillo no poseía la menor señal de un instinto de represión que le impidiera morder a los otros lobos. En pleno juego mordía con fuerza las patas delanteras de su padre. Pero inmediatamente, éste le devolvía el mordisco con fuerza, infringiéndole un castigo que lo marcaría para siempre. Así aprendió que durante el juego no debía morder con fuerza si no quería exponerse al riesgo de ser mordido a su vez.





Este es el principio básico del instinto de represión que impide que los lobos adultos de una misma jauría se muerdan entre sí. Este instinto de represión falla cuando se trata de una lucha por el espacio vital contra otros lobos ajenos a la manada, en las peleas para imponerse en la jefatura o para la expulsión de aquellos que se han convertido en inútiles o peligrosos para la unión del grupo y no hacen nada más que comer sin dar nada a cambio. Los casos que terminan con la muerte de uno de los contendientes no son la regla como nos lo han querido hacer creer.

Tomado del libro del etólogo alemán Vitus B. Droscher: "Perro que ladra también muerde."


Relacionar el título del relato de esta entrada, con las comunidades humanas. 

De los siguientes refranes sobre animales cuáles cree usted que son falsos y cuáles ciertos según su experiencia o lo que ha oído:

Se baña como un gato (poco).
Perro que ladra no muerde.
Como un elefante dentro de un bazar (que todo lo arruina).
Más tonto que un asno.
Una golondrina no hace verano.

Puede agregar algún refrán de su propia cosecha, para comentarlo.
                             

Recuerde que puede agregar su comentario al final de la lectura en el espacio donde dice : "Publicar un comentario". Si no le aparece, déle clic donde dice no hay comentarios para que aparezca.Gracias,y nos leemos y oímos el próximo martes 12.(Club del Libro) Síganse cuidando mucho.