jueves, 7 de abril de 2011

Japón, hermoso y contradictorio


 Japón el hermoso y yo

En primavera, flores de cerezo;
en verano,el cuclillo;
en otoño, la luna,
y en invierno, la nieve fría y transparente.

Imágenes comunes, palabras comunes, pero que transmiten la esencia de Japón, dice el escritor Yasunari Kanawata.
Japón , el hermoso y yo, es el título de su discurso al aceptar el Premio Nóbel de Literatura en el año 1968.

Japón ambigüo y yo mismo

El 15 de marzo de este año 2011, el diario Asahi de Japón  publicaba en su edición matutina  un artículo del escritor Oé Kenzaburo donde éste recordaba la vida de un pescador que había sido expuesto a la radiación cuando se probó la bomba de hidrógeno en el atolón Bikini. Ambos: escritor y víctima, han dedicado su vida a luchar contra las centrales nucleares y han denunciado sus riesgos. Oé Kenzaburo había entregado el artículo al períodico días antes del terremoto y tsunami que devastó parte de su país. Oé Kenzaburo es un escritor que ha vivido conforme a sus ideales y principios aun en contra de los mandatarios nipones.
Japón ambigüo y yo mismo, es el título de su discurso al aceptar el Premio Nóbel de Literatura que recibió en el año 1994.



El Tori es la puerta que separa el lugar sagrado del profano

Bello y contradictorio...  

...Es Japón, visto por sus dos Nóbeles Literarios.


Compromiso

Después de la segunda guerra mundial, Japón se comprometió a no volver a librar de nuevo otra guerra como un tributo merecido a las víctimas de Hiroshima y Nagasaki, así como  a los sobrevivientes y descendientes afectados por la radioactividad.Esa renuncia a la guerra es un artículo esencial de la constitución. Borrarlo sería traicionar a las víctimas y pueblos de Asia, comenta Kenzaburo.


Ambigüedad 

El escritor habla de ambigüedad pues el gobierno Japonés impuso al pueblo las centrales nucleares olvidando los tres principios antinucleares con los que se había comprometido: no poseer, no fabricar y no utilizar armas atómicas.


Para contemplar de nuevo las estrellas

La esperanza de Oé Kenzaburo es que después de lo ocurrido en la central nuclear de Fukushima, su país se reencuentre con los sentimientos de las víctimas de Hiroshima y Nagasaki y ahora sí respeten el compromiso años atrás adquirido.
"...para contemplar de nuevo las estrellas..." es la frase con la empezaría su último libro, si es que logra _ dice él - sobrevivir a la locura actual. La frase está tomada del libro "La Divina Comedia" y la dice Dante cuando al fin, salen Virgilio y él del Infierno:
"Hasta que nos dejó mirar el cielo un agujero por el cual salimos para contemplar de nuevo las estrellas"
Japón , el hermoso, como lo bien  calificaba Yasunari Kanawata, lo merece.




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