sábado, 13 de diciembre de 2014

Navidad eres tú


"La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien un poco de silencio, para oír la voz del Amor.





Navidad eres tú, cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar entrar a Dios en tu alma. 

El árbol de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida.

Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida.

La campana de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir.

Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, la alegría y la generosidad.

Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor.

La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor. Eres también los reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quién.

La música de Navidad eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti. 



El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano.

La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos.

La felicitación de Navidad eres tú, cuando perdonas y restableces la paz, aun cuando sufras.

La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado.

Tú eres, sí, la noche de Navidad, cuando humilde y consciente, recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni grandes celebraciones; tú eres sonrisa de confianza y de ternura, en la paz interior de una Navidad perenne que establece el Reino dentro de ti.
Una muy Feliz Navidad para todos los que se parecen a la Navidad".


Papa Francisco





miércoles, 21 de mayo de 2014

Libros

                                         

El libro de Fernando Sabater: "La Infancia Recuperada", nos hace recordar los libros que nos transportaron durante la infancia, a un mundo mágico inigualable. A los libros leídos en mi infancia les debo mi amor por los que vinieron luego...Sea pues este mi tributo a ellos:


 
BIENVENIDOS A MI  ENSUEÑO


Traspongo  el umbral del inconsciente,
me sumerjo en el misterio del ensueño.

En la ingravidez del espacio,
el manto azul  de estrellas es la alfombra
que me conduce a un mundo de ilusiones.

Viajo en apariencia adormecida. 

La placidez entreteje con los hilos dorados del recuerdo,
los colores rojo, azul y verde  de mis tardes infantiles :
cantos, juegos , rondas, risas.
Y los libros gigantescos abren hojas,
abren puertas por donde entro
para ser en ellos : duende, árbol, flor, Alicia....


Voy de paseo con Verne
hacia el más recóndito lugar de algún planeta desconocido.
Acompaño al viejo Scrooge en su  mágica noche de transformación...
noche de frío y nieve.
Al sonar en el reloj las doce, con él descubro 
el regalo del inolvidable placer navideño de estar con la familia.
Una agradable sensación flota convertida en música de  villancicos.


 
La luz pequeña con son de Campanita atraviesa el tiempo
llenando el aire de un polvo hecho de estrellas
al que sigo como se sigue un camino etéreo;
camino que conduce  donde habitan
unos niños de ojos tristes y mirar perdido.
Hacemos fiesta de globos, jugamos a las escondidas
y a la rueda - rueda,
quedó,
uno, dos , tres, queso...
Tiramos serpentinas...Y cuando estalla la piñata
sale un corazón de madre para cada uno de ellos.

 
 
Se van resolviendo amores en mis sueños
porque los voy trasformando a mi manera,
resuelvo situaciones, arreglo malestares
como cuando Jo se casa con Laurie
en la historia de unas dulces "Mujercitas"...
Porque lo más bello de estos viajes,
es el poder cambiar, a mi gusto los finales. 


Para luego regresar;
dejar la alfombra del cielo azul
posar pie en tierra.
 
Contemplar mientras brille, la luz de mi ensueño. 
Convertirla en estrella fugaz para pedirle:
_ Que puedas escribir, los finales de tu propia vida.
_Que lo mismo pueda hacer también yo.
_ A pesar de tener mi corazón latiendo amor
por mis entornos reales,
pido : Mantener mi alma suspendida
en el umbral situado más allá del tiempo,
en ese remoto paraíso donde habita…
La Fantasía...










viernes, 15 de junio de 2012

Tras las huellas de un Café


Como muchos turistas,
nosotros también queremos ir al café de Rick.
Buscaremos aquel café
que aparece en la  película Casablanca 
 para recordar los amores de Rick y de Ilsa
 (Humphrey Bogart _ Ingrid Bergman) 
 El asunto es, ¿adónde lo vamos a encontrar?
 ¿En Marruecos?¿En París? ¿En Cap Ferrat? 
o, ¿en los estudios de la Warner Brothers.?


Al llegar a Casablanca, los marroquíes
se empeñarán en mostrarnos
la Mezquita de Hassan II.
Tienen motivo para estar orgullosos de esta mezquita; 
es la segunda más grande del mundo después de La Meca.
Ubicada sobre un promontorio, se alza sobre el océano. 
Su minarete tiene una altura de 210 metros 
que lo hace el más alto del mundo.
_¿Y el café de Rick?
_No, en esta ciudad nunca ha estado_ nos contestan.


En París nos dirán que nos vayamos a otros sitios hermosos
 y llenos de historia pero aquí tampoco está ese café.
Y nos explican:
_Aquí solo estuvo un café que sirvió de modelo para el de la película.


 Nos vamos a Cap Ferrat 
donde se nos acaba de olvidar a qué veníamos.
Este bello lugar en el mediterráneo francés, 
llamado "Península de los Sueños", entre Niza y Mónaco, 
tiene la fantasía suficiente para que se nos olvide todo lo que no sea disfrutar.



Preguntamos por el famoso café
 y nos contestan:
_Aquí estuvieron Murray Burnet y Joan Alison 
y les impresionó un café al que fueron
 y que luego les serviría de modelo
para el de su obra de teatro.
_¿Quienes son esos señores
 y de qué obra de teatro nos habla?
_Burnet y Alison escribieron una obra de teatro llamada: 
"Todos vienen al café de Rick"  
que nunca estrenaron 
pero que sirvió de base para la película 
cuando ellos le vendieron los derechos al director.



Decidimos no ir a California 
porque el estudio donde se filmó la película
 y que era el único real imaginario café de Rick,  
hace mucho tiempo que no existe. 
Preferimos quedarnos unos días más en Cap Ferrat
y disfrutar la belleza de la Costa Azul.


Aquí acaban las huellas del Café...
pero las de la película Casablanca, 
en nuestro recuerdo
son imborrables.