“Canta, oh diosa, la cólera del Pelida
Aquiles; cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos y precipitó al
Orco muchas almas valerosas de héroes, a quienes hizo presa de perros y pasto
de aves—cumplíase la voluntad de Zeus—desde que se separaron disputando el
Atrida, rey de hombres, (Agamenón, hermano de Menelao el esposo de Helena) y el
divino Aquiles.”
Aquiles era hijo de Peleo, por eso llamado
también Pelida, y de la diosa Tetis, hija del Océano. Tetis había decidido
bañar al pequeño Aquiles en la laguna Estigia porque sus aguas tenían el poder
de volver invulnerable a quienes en ella se sumergían. Sin embargo, el talón
por donde lo sostenía no fue tocado por el agua y quedó vulnerable.
“Tetis
sumergiendo a Aquiles en el río Éstige”, de Pedro Pablo
Rubens (1577-1640) Museo del Prado
Agamenón convocó una alianza entre diferentes reyes griegos para ir a
combatir a Troya. Su hermano Menelao le había pedido ayuda para vengar el rapto
de su esposa Helena cometido por Paris,
el príncipe troyano. Tetis le auguró a su hijo que si no iba a combatir a
Troya, llegaría a una edad avanzada pero sin gloria. Si por el contrario
decidía ir, moriría joven pero su fama sería enorme. Peleo que había oído que
su hijo moriría en Troya lo vistió como si fuera una joven
y lo ocultó en la corte de un rey amigo. Ahí se quedó Aquiles un tiempo. Pero
el ingenioso Odiseo, supo por medio de un adivino llamado Calcante que Troya no
se tomaría sin la intervención de Aquiles. Inmediatamente salió en su busca y
se enteró de su escondite. Odiseo entró en el sitio disfrazado de mercader y se
dirigió al aposento de las mujeres a quienes ofreció sus mercancías. Las jóvenes, entre las que estaba Aquiles disfrazado de mujer, escogieron utensilios para
bordar, telas y joyas. Aquiles, se decidió enseguida por unas armas que estratégicamente
había colocado Odiseo con el fin de descubrirlo. Ante tal situación, la oratoria de Odiseo, y su propio
espíritu de lucha, Aquiles acepta ir a Troya.

Aquiles descubierto por Odiseo y Diomedes. Rubens, Museo del Prado
Su madre le dio una
armadura confeccionada por el dios Hefesto y unos caballos que Poseidón había
regalado a Peleo. El tema de la Ilíada como lo indica Homero, no es la
destrucción de Troya; es el enojo de Aquiles. Antes de llegar a Troya, la flota
griega desembarcó en una isla, donde tras una batalla contra los lugareños, Aquiles
tomó como esclava a una joven llamada Briseida y Agamenón por su parte reclamó
quedarse con otra joven llamada Criseida. Cuando posteriormente llegan a Troya, una epidemia comienza a diezmar las
tropas griegas. Calcante, el famoso adivino, revela que la plaga se debe a la
ira del dios Apolo quien la ha enviado como castigo._ El enojo del dios se debe
a que su sacerdote Crises reclama le devuelvan a su amada hija Criseida _ explicó
el adivino_ Si lo hacen, Apolo hará que cese la epidemia_ El rey Agamenón era
quien tenía a Criseida y de inmediato la devuelve a su hogar. Pero a cambio
pide que le lleven a Briseida, la esclava de Aquiles. Este es el motivo de la
ira del héroe griego y de que retire a sus hombres de la lucha por un tiempo que
será aprovechado por los troyanos para ganar combates…Ante las pérdidas
del ejército griego, Patroclo, el mejor amigo de Aquiles toma las armas que fueron regaladas por Hefesto y va a la lucha dirigiendo
a sus hombres.
A pesar de que Patroclo
lucha con coraje y valentía, muere cuando se enfrenta a Héctor, el mejor de los
guerreros troyanos. Este es el motivo por el cual Aquiles vuelve a la lucha
para vengar la muerte de su amigo y en una batalla singular enfrenta a Héctor y
lo mata en las afueras de la murallas de Troya, ante la mirada de los
angustiados troyanos que desde lo alto miraban el combate. Sabían que con la
desaparición de Héctor perdían no solo al valeroso combatiente que era, sino a un líder de
ejércitos, tan apreciado y admirado que su muerte ponía en duda la consecución
de la victoria contra los griegos. Todos los días, Aquiles arrastra el cuerpo de su enemigo, el que le
arrebató a su apreciado amigo Patroclo. Al cabo de varios días, Tetis por
encargo de Zeus comunica a su hijo que los dioses se sienten indignados por su
falta de respeto a los muertos. Príamo, el rey de Troya y padre de Héctor acude
ante Aquiles para suplicarle le devuelva el cadáver de su hijo. Aquiles accede
a cambio de un cuantioso rescate… hasta aquí lo contado en la Ilíada.

Estatua de Aquiles, Palacio
Achilleion, Corfú, Grecia. La emperatriz de Austria Elizabeth de Baviera,
conocida como Sissi, construyó este Palacio dedicado a la figura de Aquiles.
Completan el ciclo de
Aquiles, las narraciones posteriores a los escritos de Homero de las cuales nos
interesa su final en Troya:
Aquiles al mando de sus
hombres, rechaza a los troyanos hasta llegar al pie a las murallas de la ciudad.
Desde lo alto, Paris; hermano de Héctor, guiado por el dios Apolo, dirige su flecha
hacia el talón de Aquiles, su único punto vulnerable y lo mata. En torno a su
cuerpo se produjo una fiera lucha. Dos compañeros y amigos de Aquiles: Ayax y
Odiseo, logran rescatar el cadáver. Los griegos le dieron sepultura junto al
mar. Tetis finalmente lo llevó a una isla cercana al río Danubio. El recuerdo
de Aquiles quedó muy vivo en la imaginación popular de los griegos. Su culto se
difundió por las islas y por el continente asiático, teatro de sus hazañas. Es
sabido el culto que Alejandro Magno brindó a Aquiles, a quien tomó como modelo…
El mito explica el dicho. Aunque
la extensión de este relato era innecesaria para ese fin, sí importa para conocer el tema de un libro que junto con
La Odisea, se han mantenido durante más de *2000 años ocupando un lugar privilegiado en la Literatura
Universal.
*Se estima que Homero vivió a mediados del siglo VIII a. C.,
y escribió sus poemas entre 750 y 730 a.C., aproximadamente.
“Ilíada” significa, lo que
trata sobre Ilión. Troya; la ciudad, es conocida también con el nombre de Ilión.
La Apoteosis de Homero de Jean Auguste Ingres (1824
Museo de Louvre París)
Al fondo, un templo dedicado
a Homero: Su nombre en griego (ὍΜΗΡΟΣ) figura en el arquitrabe. // Homero en el
sitial de honor. Una figura alada que representa a la diosa Victoria, sostiene
sobre su cabeza una corona de laurel.
Sentadas a sus pies, dos mujeres representan a la Ilíada y a la Odisea. Junto a
la primera, se encuentra una espada que representa la guerra de Troya; junto a
la segunda hay un remo que recuerda los viajes de Odiseo. A su alrededor se hallan 42 figuras de los más ilustres artistas y
escritores de todos los tiempos; entre los cuales están Dante, Shakespeare,
Virgilio, Alejandro Magno, Sócrates, Platón…